Pretty Woman. Clientes, Motivación y Ética

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Pretty Woman

Tarde de Domingo preparando la semana y si, una vez más desde hace 25 años hacen Pretty Woman en televisión. La encuentro casi en la parte final con un emotivo y gran papel del director de hotel, interpretado por Héctor Elizondo y que siempre me ha inspirado simpatía por la magnífica psicología que tiene con sus clientes. Los conoce, sabe que les preocupa y que necesitan y se lo sugiere o facilita con suma elegancia.

Cuando Richard Gere le encarga que devuelva el collar le pregunta si puede verlo y le dice que “debe ser difícil desprenderse de algo tan bello” frase de doble significado que desencadena la escena final y que solo necesita saber dónde ha dejado el chófer a Julia Roberts, dato también facilitado por el director que nos ocupa.

 

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El director en la sombra

Él no está en primer plano de los acontecimientos ni es protagonista, pero hace que las cosas ocurran, como muchos buenos directores de ventas que analizan y vigilan las necesidades de su empresa, equipo y clientes consiguiendo que lleguen los resultados.

Motivación

Cada persona (comercial) es un mundo y unos desean el reconocimiento, otros prosperar en la empresa, la retribución económica, aprender, libertad de horarios, que le dejen trabajar en paz  o 1000 cosas más.

Es curioso que cuando hemos encuestado a comerciales sobre sus motivadores del puesto, la retribución económica salvo para salarios muy ajustados no ha sido lo mas relevante y si la calidad de la supervisión o el tener un plan de carrera claro y motivador.

Me vais a permitir que para ilustrar este post cita a un ex jefe sin mencionar su nombre salvo que me autorice más adelante, y siendo incorrecto, cuando alguno de sus comerciales le decía; “Es que estoy poco motivado” le respondía; “Que te motive tu madre”. Con perdón.

Era en un tono jocoso y de buen rollo que hay que manejar con cuidado lógicamente. El mensaje que es a lo que voy es claro, el comercial debe ser automotivado, ya que la desmotivación vendrá sola y tiene que ser mentalmente fuerte para superarla.

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Valores comerciales y personales

Hay otra parte de la película Pretty Woman que hoy no he visto pero si en unas 8 veces anteriores que es la que se refiere a la compra de una empresa, la de Morse y en la que “Edward” (R.Gere) cambia de especulador, tiburón de los negocios a inversionista al darse cuenta de la importancia de la ética en los negocios y que merece la pena salvar un negocio de dos generaciones.

Me parece fundamental y principio de muchas cosas más que las empresas tengan valores, pero no escritos en unos pósters en los pasillos que nadie lee ni asume sino como columnas sobre las que se asienta la empresa, sus personas y todas sus acciones.

Si no te importa machacar a un proveedor o cliente también pasarás por encima de tus empleados y las organizaciones son suma de personalidades y voluntades que si no tienen un referente navegan como un barco perdido.

Verdi, un gran final

Para terminar con la película y escuchándola ahora mismo la referencia a La Traviata de Verdi, que cualquier excusa es buena para escucharla. Afortunadamente hay mucha Ópera en el cine y también muchas escenas de las que podemos aprender para la vida, las ventas y los negocios.

 

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