Esta semana he hecho muchas cosas, formaciones para mis alumnos, asistir a clases de coaching ejecutivo, visitar clientes…
También una suerte de “experimento sociológico/marketiniano”… Antes de entrar en una de las formaciones, desde el bar de un polígono de Alicante he mandado un mensaje a los 100 contactos recientes de mi Whatsapp. Amigos, clientes, familiares… Vamos lo que tenemos todos en esa aplicación.
El mensaje decía; “Que tengas un gran día ????????!”
Al empezar la formación tuve que silenciar mi móvil ya que venían los mensajes de vuelta.
Muchos de ellos agradecían el mensaje con un gracias, iconos o un “tu también y feliz finde”
Otros se sorprendían y preguntaban; “¿Por algún motivo especial?” A lo que les he respondido; -“¿Tiene que haberlo?”
Alguno me ha dicho, “Parece que sepas cuando uno necesita apoyo”
Alguien se ha dado por aludido, ya que tenía algo pendiente conmigo, responder a una propuesta, conceder una cita y han aprovechado para hacer un update; “Te tengo que llamar, te tengo en mente…”
Y alguno ha aprovechado para vender su “cabra” sin pensar que era un mensaje sincero, que no esperaba más que alegrar un poco la primera hora de un Viernes cualquiera, a unas personas con las que tienes contacto y conversaciones recientes.
Gracias a todos ya que la secuencia de tonos de la llegada de mensajes me acompañó mucho en los momentos previos a la formación y como reflexión pensar que deberíamos tomar un buen deseo matutino solo como eso, un buen deseo entre personas.
“Que tengas un gran día ????????”