Hoy quiero compartir un artículo muy íntimo y personal. Voy a desnudar una parte de lo que pienso y que me ayuda en la vida. Sin embargo, antes de continuar, quiero advertirte que, si tienes aprensión a ver imágenes fuertes, te recomiendo que no veas el video.
Lo que ocurre en el video es impactante. Un cocodrilo ataca a una cebra cuando esta intenta cruzar el río. La muerde en el vientre, destrozándole los intestinos. La cebra, gravemente herida, lucha por mantenerse en pie, pero, al final, cae. El cocodrilo, con calma, sale del agua y se la come. Es la realidad de la naturaleza, la cadena alimenticia en su estado más crudo.
A mí me gusta buscar enseñanzas en casi todo lo que veo. En la vida, todos enfrentamos pruebas, y si aún no las has tenido, créeme, las tendrás. Momentos en los que debemos ser fuertes, decidir si luchamos o nos rendimos, momentos en los que la vida nos pone contra las cuerdas.
Esta imagen me impactó profundamente. Me gusta ver documentales de naturaleza porque nos muestran que el comportamiento de los animales salvajes se parece mucho al de los seres humanos. Especialmente en política. La naturaleza y la sociedad parecen no estar tan separadas como pensamos.
Este video me ha enseñado algo muy valioso. Esa cebra me ha inspirado en muchas ocasiones para ser fuerte. Piensa en esa imagen: una cebra que, aunque está muriendo, lucha por seguir de pie. Sus fuerzas la abandonan, su sangre se derrama, pero no se rinde hasta el último aliento. Es un símil brutal para todos esos momentos en los que sentimos que no podemos más, que el peso de la vida nos aplasta.
Y entonces, recuerdo a la cebra. Seguir de pie. Seguir luchando.
El ser humano tiene la capacidad de hacer lo mejor y lo peor. Existen personas capaces de atacar sin piedad a un animal indefenso, de maltratarlo sin razón. Pero también hay quienes lo rescatan, lo cuidan y le dan una nueva oportunidad. Así es la naturaleza humana: una dualidad constante entre la compasión y la crueldad.
Yo suelo escribir sobre ventas, dirección comercial, objetivos y resultados, pero cada vez me encuentro más conectado con los sentimientos, la vida y la motivación. Creo que este tipo de reflexiones nos ayudan tanto en la vida como en las ventas.
Si crees que la imagen es demasiado fuerte para ti, no la veas. Pero ten presente la enseñanza. Recuerda la lucha de la cebra, su fuerza, sus ganas de vivir. Tal vez, algún día, esa imagen te ayude a seguir adelante cuando más lo necesites.